viernes, 4 de mayo de 2012

HISTORIAS DISPARATADAS 2ª parte. 5º Primaria

Cuarta historia.

(Profesora)
Era una tarde de otoño en una playa de la costa. Las nubes amenazaban tormenta pero yo no tenía ganas de marcharme. El mar estaba más bello que nunca, con reflejos azules y grises y no podría dejar de contemplarlo. De repente, se levantó un fuerte viento y noté que algo me golpeaba en las piernas. Aquello era el objeto más raro que había visto en mi vida.

(Mario)
Era un amuleto de la suerte,
pero a mi no me dio suerte, porque una gran ola me arrastró hacia el mar. Al agacharme a cogerlo y con tal mala suerte que me golpee la cabeza contra una roca, cuando me desperté estaba en una isla desierta....

(Juan Pedro)
Inconsciente del golpe se levantó, se quitó el amuleto y le dio un golpe.
Entonces empezó a brillar y un resplandor hizo que recordara todo lo que había sucedido. Encontró un barco y le gritó: “¡Hola, eyyyy, estoy aquí¡”.
El barco se lo llevó a un pueblecito llamado Birlosqua en el que estaba su casa y su mujer y sus hijos e hijas....

(Rafael)
Entonces, cuando se estaba echando una siesta, el amuleto brilló y le teletransportó a un lugar lleno de plantas y árboles de todo tipo. Estaba en una jaula y le rodeaban unos hombres muy raros.
Entonces....

(Obed)
Entonces vio que era una tribu indígena. Esta tribu lo habían cogido y lo habían llevado a un poblado. Estos seres extraños vivían en cabañas colgadas de los árboles para protegerse de las bestias.
El hombre al que encontraron le había picado una cobra. El mago de la tribu hizo una medicina con hierbas y le curaron. Más tarde el amuleto volvió a brillar y de repente, apareció en el desierto.

(Aida)
Allí, en medio de la nada, no había había y hacía mucho calor. Súbitamente se levantó una polvareda. Era una pandilla de hombres muy tapados y en camellos. Le dieron agua y le entregaron un camello que tenían de sobra y cabalgando, cabalgando fue a parar........



(Cristina)
A unas escaleras  con unas escaleras muy largas y muy altas que llegaban hasta una puerta.  Subió sudoroso y cansado y cuando la abrió vio su mundo, donde vivía. Pero antes de entrar rompió el collar-amuleto y lo enterró en la arena. No quería que alguien se lo encontrara y le pasaran cosas terribles como a él.


MORALEJA: En el mundo real no hay amuletos mágicos. Todo lo que vale la pena cuesta esfuerzo y sacrificio.